Yo, de pequeña, era la única niña rara que conocía que no tenía agujeros en las orejas ( bueno, y mi hermana, claro!!) Mi padre no quiso hacérnoslos de bebés diciendo que si luego los queríamos ya nos los haríamos de mayores. Yo quería ser como las demás niñas, así que me ponía los cacharritos metálicos que unen los calcetines nuevos como si fueran pendientes, me compré unos que iban con imán ( que ¡¡cómo apretaban!!), me probaba la pendientes de clip de mi abuela cada vez que iba a su casa o se los quitaba para algo...y un montón de inventos mas!!! Mi padre al final terminó entendiendo las ganas que tenía de poder hacerme los agujeros (o igual es que le di pena jajaja) y a los 14 años me dejaron hacérmelos.
A partir de aquí os voy a hacer un resumen: se me infectó uno, tuve que volver a hacérmelo después otra vez, mi agujero es muy pequeñín y los pendientes un poco gordos me hacen daño, si no me pongo pendientes se me cierran ( a día de hoy llevó unos pendientes de bebé, de los de rosca, para poder dormir con ellos y no quitármelos mas que para cambiarlos por otros), bueno, que fatal, siempre me han dado muchos problemas y yo lo achacó a no habérmelos hecho de pequeñita.
Por todo esto tenía muy claro que si tenía una niña le quería perforar las orejas de chiquitina que, además de que no se enteran, el lóbulo está mucho mas blandito, no quería que luego le pasara igual que a su madre!!
Pregunté a la pediatra a partir de cuánto tiempo se les podía poner, y me recomendó que a partir de los 2 meses, el problema es que cuando llegó el momento me daba muchísima penita, y lo retrasamos hasta los 3 y eso porque pensaba que cuanto antes mejor que sino...
Dónde hecérselos nos planteó otro problema: Antes se los hacían en el hospital al nacer directamente y era mucho mas fácil, ahora hay que buscar quién te los haga. En la mayoría de farmacias no se los hacen a bebés porque como los ponen con pistola el riesgo de que se muevan es muy grande y no suelen arriesgarse.
Nosotros la llevamos donde un practicante de toda la vida que nos recomendaron (les hizo los agujeros a amigas mías así que fijaos si tiene años de experiencia!!!) Se los hizo directamente con sus propios pendientes previamente desinfectados, con mucha delicadeza y cuidado, y cuando la niña empezó a quejarse se ocupó rapidamente de calmarla, así que no llegó ni a llorar. Luego me recomendó que les diera vueltas todos los días para que no se le quedaran pegados, y que se los limpiara con un poquito de suero.
Así que la princesita estaba guapísima con sus pendientes nuevos, sin una sola lágrima y sin tener los problemas que tengo yo, perfecto!!
Consejos: Recomiendan que los pendientes sean de oro para evitar alergias y que sean pequeñitos y sin salientes para evitar enganchones.
¿Vosotras les habéis puesto pendientes? ¿Con cuánto tiempo?
A partir de aquí os voy a hacer un resumen: se me infectó uno, tuve que volver a hacérmelo después otra vez, mi agujero es muy pequeñín y los pendientes un poco gordos me hacen daño, si no me pongo pendientes se me cierran ( a día de hoy llevó unos pendientes de bebé, de los de rosca, para poder dormir con ellos y no quitármelos mas que para cambiarlos por otros), bueno, que fatal, siempre me han dado muchos problemas y yo lo achacó a no habérmelos hecho de pequeñita.
Por todo esto tenía muy claro que si tenía una niña le quería perforar las orejas de chiquitina que, además de que no se enteran, el lóbulo está mucho mas blandito, no quería que luego le pasara igual que a su madre!!
Pregunté a la pediatra a partir de cuánto tiempo se les podía poner, y me recomendó que a partir de los 2 meses, el problema es que cuando llegó el momento me daba muchísima penita, y lo retrasamos hasta los 3 y eso porque pensaba que cuanto antes mejor que sino...
Dónde hecérselos nos planteó otro problema: Antes se los hacían en el hospital al nacer directamente y era mucho mas fácil, ahora hay que buscar quién te los haga. En la mayoría de farmacias no se los hacen a bebés porque como los ponen con pistola el riesgo de que se muevan es muy grande y no suelen arriesgarse.
Nosotros la llevamos donde un practicante de toda la vida que nos recomendaron (les hizo los agujeros a amigas mías así que fijaos si tiene años de experiencia!!!) Se los hizo directamente con sus propios pendientes previamente desinfectados, con mucha delicadeza y cuidado, y cuando la niña empezó a quejarse se ocupó rapidamente de calmarla, así que no llegó ni a llorar. Luego me recomendó que les diera vueltas todos los días para que no se le quedaran pegados, y que se los limpiara con un poquito de suero.
Así que la princesita estaba guapísima con sus pendientes nuevos, sin una sola lágrima y sin tener los problemas que tengo yo, perfecto!!
Consejos: Recomiendan que los pendientes sean de oro para evitar alergias y que sean pequeñitos y sin salientes para evitar enganchones.
¿Vosotras les habéis puesto pendientes? ¿Con cuánto tiempo?
