
Los 2 días que estuve en el hospital se me hicieron
interminables. Son unos días muy raros: tienes visitas todo el rato, no hay
nada de tu rutina habitual, no duermes ni descansas bien así que estás como en
una nube un poco borrosa, y además, ¡de repente tienes un bebé al que cuidar!
Creo que de verdad no fui consciente de que el bebé era mío
en...