18 ago 2014

El parto: mi niña ya está aquí!!

Llegó el día en que salía de cuentas y ni chiquitina parecía que no tenía intención de salir, yo la entiendo, con lo bien y calentita que se debía estar ahí dentro y con el frío que hacía fuera (pleno invierno). Yo tampoco tenía ninguna prisa, sabía que el parto ya estaba cerca y que en cualquier momento teníamos que echar a correr, así que ya teníamos la canastilla para el hospital preparada (cómo no!!!), la minicuna montada, su ropita limpita y guardada… aissss, qué de recuerdos me están viniendo ahora mismo a la cabeza…
Dos días después cuando iba a comer a casa de mi madre, me costó muchísimo llegar (vivimos a 5 minutos andando) porque me empezó un dolor fuertísimo en los riñones, entonces recordé que en alguna ocasión había oído hablar del “parto de riñones”, y pensé ¿será esto?
Cuando por fin llegué, me tumbé en el sofá, me puse una almohadilla de semillas calentita en los riñones y parecía que se me suavizó el dolor, pero mi madre y mi hermana estaban muy preocupadas por lo que decidimos ir a urgencias para ver si eso era normal y todo iba bien.


En urgencias me dijeron que ya estaba unos cm dilatada y con el cuello del útero borrado, pero que hasta que no tuviera contracciones no se desencadenaba el parto, así que nos volvimos para a esperar. A raíz de esos dolores empecé con la ciática, y no se me quito hasta casi un mes después del parto.
Ese mismo día por la noche, estábamos mi marido y yo tumbados en el sofá viendo la televisión cuando rompí aguas, y sin ningún tipo de prisa llamamos por teléfono a nuestras madres y a mi hermana (que querían venir con nosotros al hospital), nos vestimos, cogimos todos los bártulos…y nos pusimos a sacarnos fotos antes de salir por la puerta!!! Jajaja, yo no tenía ningún tipo de dolor, y todos estaban mucho mas nerviosos que yo.
Al llegar al hospital ya tenía contracciones muy fuertes y seguidas, y rápidamente me metieron para adentro y me pusieron la epidural (¡¡qué gran invento!!). No os voy a contar mi parto, que a todas las madres parece que les encanta contar las horas que les costó parir, y cómo fue con todo lujo de detalles, sólo deciros que fue bastante rápido y todo muy bien, y lo mejor de todo, que en unas horas tenía a mi pequeña conmigo.



¿¿Qué decir del momento en que me la pusieron en los brazos?? Fue el momento mas feliz de toda mi vida. Lo recuerdo ahora y todavía me emociono ¿¿Cómo podía querer taaaaanto a esa personita que acababa de nacer?? Un montón de emociones y sentimientos te embargan, y aunque estás cansadísima solo puedes mirarla, tocarla y pensar es mi hija, soy madre

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